Un aficionado murió baleado el domingo antes del clásico entre el Botafogo y el Flamengo

Un aficionado murió baleado el domingo antes del clásico entre el Botafogo y el Flamengo en Río de Janeiro.
El servicio de salud municipal que también atendió a otros siete heridos, uno de ellos grave, tras la balacera en la que falleció Diego Silva dos Santos, de 28 años.
El partido es considerado de alto riesgo y Botafogo incluso había pedido aplazarlo porque consideraba que el número de guardias de seguridad era insuficiente.
disturbios
«Para garantizar la seguridad de un clásico en Rio utilizamos entre 160 y 180 policías. ¿Saben cuántos teníamos antes del partido? 52 ¿Cuántos vinieron como refuerzo? Dos», declaró un policía citado en el sitio Globoesporte que pidió no ser identificado.
El problema surge debido a manifestaciones de familiares de agentes que bloquean algunos cuarteles desde el viernes, en demanda de salarios atrasados.
La Constitución brasileña prohíbe que los policías militares realicen huelgas, pero son sus familiares los que se han movilizado bloqueando cuarteles.

Fuente: Stalin Briones

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