La Tricolor finalizó sus partidos de preparación en territorio estadounidense con un sólido triunfo. El equipo de Sebastián Beccacece ahora apunta todos sus cañones al estreno mundialista frente a Costa de Marfil el próximo 14 de junio.
Ecuador cerró con broche de oro su ciclo de amistosos previos a la Copa del Mundo 2026 tras derrotar con autoridad a Guatemala por 3-0 en la ciudad de Columbus. Con un dominio absoluto de principio a fin, el combinado ecuatoriano dejó buenas sensaciones de cara a su debut oficial en la cita máxima del fútbol.
Dominio absoluto y apertura del marcador
Desde el pitazo inicial, la Tri impuso las condiciones del partido mediante una presión alta que asfixió la salida del elenco centroamericano. El talento y la velocidad de Kendry Páez y Anthony Valencia permitieron desestabilizar constantemente la última línea de una Guatemala que optó por replegarse en su propio campo.
La insistencia tricolor rindió frutos a los 19 minutos, cuando Alan Minda fue derribado dentro del área tras un agarrón de camiseta. Aunque el extremo del Atlético Mineiro buscaba cobrar la falta, el delantero Jordy Caicedo asumió la responsabilidad y, con una definición certera, firmó el 1-0. Ecuador pudo irse al descanso con una ventaja mayor, pero el vertical le negó el gol a Jeremy Arévalo tras una gran jugada colectiva iniciada por Yaimar Medina.
Rotación de estelares y contundencia final
Para la etapa de complemento, el director técnico Sebastián Beccacece movió sus fichas y dio rodaje a varios de sus futbolistas estelares. Hombres clave como Moisés Caicedo, Piero Hincapié, Joel Ordóñez, Ángelo Preciado y Pedro Vite ingresaron al terreno de juego para sumar minutos de alta competencia antes del estreno oficial.
A pesar de no contar con un centrodelantero nato en el tramo final del cotejo debido a las variantes, la Tri no perdió el ímpetu ofensivo gracias a los desbordes de John Yeboah. Al minuto 74, un centro lanzado por Preciado se desvió en la zaga rival y encontró bien posicionado a Nilson Angulo, quien conectó de cabeza en el corazón del área para decretar el 2-0.
Solo cinco minutos más tarde, a los 79′, llegó la joya de la noche en Columbus. Tras un despeje defectuoso del guardameta guatemalteco Nicholas Hagen, el lateral Pervis Estupiñán capturó el balón en la zona medular y, con un soberbio remate de larga distancia, selló el 3-0 definitivo. En los instantes finales, Ángelo Preciado gozó de dos oportunidades claras para ampliar el marcador, pero la cuenta no se movió más.
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