A pesar de la profunda crisis institucional que lo rodea, El Nacional firmó un debut surrealista pero exitoso en la Copa Ecuador 2026.
El equipo militar tuvo que presentarse al Estadio Olímpico de Tulcán para enfrentar a Dunamis 04 en condiciones precarias: sin porteros inscritos y con una banca prácticamente vacía, contando apenas con tres piezas de recambio.
La falta de habilitaciones en el sistema de la FEF obligó a una improvisación absoluta bajo los tres palos. Fue el defensor de 20 años, Wilder Estupiñán, quien asumió la responsabilidad de ponerse los guantes desde el pitazo inicial. Esta situación, sumada a un banquillo donde solo figuraban Lara, Benalcázar y Poaquiza, reflejó la dura realidad económica y de gestión que hoy golpea al emblemático «Bi-Tri».
Sin embargo, el orgullo deportivo pesó más que las carencias. El Nacional no solo compitió, sino que terminó arrollando a su rival con un contundente 5-1. La cuenta la abrió Jonathan Borja a los 24 minutos, desatando un vendaval que se consolidó en el complemento. Fricson Borja se lució con un doblete, mientras que David Saya y Luis Benalcázar cerraron la cuenta para asegurar la clasificación a la siguiente fase. El único descuento de Dunamis llegó por obra de Ricardo Luna, cuyo remate venció la resistencia del improvisado Estupiñán.
Aunque el resultado en cancha fue brillante, la incertidumbre persiste en la hinchada. El club sigue lidiando con trabas administrativas que limitan su capacidad de competir con normalidad, dejando en evidencia que los problemas de oficina siguen siendo el rival más difícil para los «puros criollos».
📰 Fuente: @ecudeportes.oficial
Dejar una contestacion